Migr´Art Territorios y desplazamientos.

 

Bordados de paz, memoria y justicia: un proceso de visibilización del Colectivo Bordados por la Paz

por Caroline Perrée

 

El proyecto de “Bordados por la Paz” nació en junio de 2011 del colectivo “Fuentes Rojas” para dar visibilidad a la violencia que va creciendo en México, y en solidaridad con el “Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad”, creado en marzo de 2011 por el poeta Javier Sicilia como respuesta a la muerte de su hijo. La acción propuesta consiste en bordar sobre un tejido blanco la historia de un desaparecido o los pensamientos y los sentimientos que cada uno tiene con respecto a la situación actual. Las desapariciones toman una amplitud considerable en México y atañen tanto a migrantes, como a activistas y a ciudadanos que son secuestrados con el fin de extorsionar con dinero a sus familias. La actividad se lleva a cabo en un espacio público donde se invita a los transeúntes a bordar y, al terminar, los pañuelos se exponen en la calle. A través de esta acción colectiva, se intenta generar la participación ciudadana para exteriorizar los sentimientos de dolor, de rabia y de impotencia que permanecen la mayoría de las veces en silencio, y para sensibilizar a cada ciudadano con respecto a este drama colectivo, de un modo pacífico. El color blanco del tejido evoca el banderín que se agita para pedir tregua. El bordado permite también el reconocimiento de las víctimas y, nombrándolas, les devuelve realidad a los desaparecidos porque el carácter abstracto de las cifras oficiales roba realidad a los crímenes cometidos. Finalmente, la exposición de los bordados en el espacio público permite la creación de un memorial ciudadano, que activa realmente la memoria de cada uno, por tratarse del resultado de una creación compartida.

 

De hecho, todos están invitados a participar en este proceso, se puede bordar en un espacio público o por Internet poniendo en línea un pañuelo en los blogs creados con este fin. Si no se trata, estrictamente hablando, de una obra de arte contemporáneo, la acción retoma varios recursos del arte: la interacción con el público, quien participa en la creación; la exposición de los pañuelos y la creación de una instalación para los mismos. Respecto al hilo y al tejido, han sido utilizados ampliamente por artistas de los años 70’s para representar la condición femenina. Por otro lado, el hilo contiene una dimensión simbólica desde la mitología griega, ya que es tanto el hilo de Ariadna que permite escapar de un peligro, como el hilo cortado por las Parcas, representantes de la muerte. Pero en el contexto de un memorial colectivo en México, el hilo también hace referencia al trabajo tradicional del tejido de las poblaciones indígenas, y simboliza el vínculo social que hay que reconstruir, pues éste se ha roto por el miedo y la soledad a los cuales son relegadas las familias de las víctimas. La acción de bordar favorece la introspección, el recogimiento y la calma en la apropiación personal de la historia de un desaparecido, instaurando un espacio de intercambio. Los pañuelos reunidos en un libro, o en blogs, establecen un registro de la amplitud de esta matanza orquestada que el Estado no quiere asumir desalentando las denuncias y dejando que prevalezca un ambiente de miedo.